United States
Una capital latinoamericana dentro de EE. UU. Cuánto cuesta Miami, qué es gratis y por qué el viaje empieza en el consulado.

Moneda
USD
Idioma
Inglés y español — el 67% de Miami-Dade habla español en casa
Mejores meses
De noviembre a abril — seco, sin humedad pesada y fuera de la temporada de huracanes
Presupuesto medio
$
150
/ día
Miami es una capital latinoamericana que quedó dentro de Estados Unidos. Dos tercios del condado hablan español en casa, más de la mitad de la gente nació en otro país, y la ciudad que construyeron entre todos es mucho más rara y mucho mejor que la de las postales. La playa es gratis. El mejor sándwich cuesta unos pocos dólares en un centro comercial de barrio. El café cubano llega ya repartido en vasitos, porque siempre fue para compartir.
Lo que sí te pide es planificar. Y no como estás acostumbrado: el viaje empieza meses antes de lo que crees, en un consulado. Resuelve esa parte y el resto de Miami es una de las grandes ciudades para ir en grupo: ocho personas en un auto por ocho dólares, una tarde en los Everglades que se cobra por vehículo, y toda una mitad de la ciudad que sale un dólar por cabeza.
Lee la cuenta antes de dejar propina. Desde el 1 de julio de 2025, la ley de Florida obliga a los restaurantes a informar cualquier cargo por operación en el menú junto con su finalidad, avisarlo en la cara de la cuenta y desglosar propina, cargo por operación e impuesto en líneas separadas del recibo. En Miami es habitual que agreguen un 18–20% automático. Si esa línea ya está, ya dejaste propina. Donde no hay cargo por servicio, lo normal es 18–20%.
El sentido común de cualquier ciudad grande alcanza para casi todo. Lo que de verdad sorprende a quien llega es el clima y el agua: el calor de agosto es serio, las tormentas de la tarde llegan rápido y traen rayos, y el mar tiene corrientes de resaca. Métete cerca de una torre de salvavidas y respeta las banderas que ondean en ella. La temporada de huracanes va del 1 de junio al 30 de noviembre y su pico es de agosto a octubre: si viajas en esos meses, saca la tarifa que se puede cambiar y mira el pronóstico.
Compra una eSIM antes de volar: una eSIM turística de Estados Unidos sale más barata que el roaming y funciona apenas aterrizas. Los mostradores del aeropuerto cobran más por lo mismo.